La ópera prima de Will Seefried, protagonizada por Fionn O’Shea y el reciente ganador del BAFTA Robert Aramayo, propone un viaje emocional por la historia queer en la Inglaterra de 1920.
Filmin estrena el 13 de marzo Las flores del silencio, un romance de época que marca el debut en la dirección de Will Seefried. La película está protagonizada por Fionn O’Shea (Normal People, Dance First) y Robert Aramayo, que acaba de recibir el BAFTA al mejor actor por I Swear. La cinta tendrá como eje central una historia de amor atravesada por la represión social y médica de principios del siglo XX.
Un romance marcado por el silencio y la represión
Ambientada en la Inglaterra de 1920, la película sigue a Adela, un novelista gay que, bajo la tutela de un médico, inicia una serie de “citas” terapéuticas con un enfermero psiquiátrico. Lo que comienza como un procedimiento clínico se transforma en un vínculo profundo que desafía las normas de la época. El filme explora cómo la sociedad intentó “corregir” la homosexualidad incluso a costa de la salud y la vida de los pacientes, y cómo el amor surge incluso en los entornos más hostiles.
La realidad histórica de las terapias de conversión
La idea de la película nació cuando Seefried descubrió la existencia de procedimientos médicos aplicados entre 1920 y 1970 que afirmaban “curar” la homosexualidad. En aquella época, considerada una patología, se aplicaban métodos tan crueles como:
- Tratamientos de choque.
- Fármacos para suprimir el deseo sexual.
- Terapias habladas orientadas a “reeducar” al paciente hacia la heterosexualidad.
El director investigó a fondo estos centros, las relaciones que surgían entre enfermeras y pacientes y el papel de muchas mujeres racializadas que, desde dentro, terminaron enfrentándose al sistema.
Una mirada personal y un ejercicio de memoria
Seefried explica que su investigación partió de una reflexión íntima sobre cómo los mensajes de culpa y corrección presentes en la historia queer habían permeado incluso en personas criadas en entornos comprensivos. El director concibe la película no como una reconstrucción histórica exacta, sino como una pintura emocional que reivindica la importancia de conocer el pasado: “A la sociedad le encanta fingir que la diversidad sexual es un fenómeno reciente; por eso, explorar el pasado desde nuevas miradas tiene un enorme poder”.
Estreno: viernes 13 de marzo en Filmin

