El CEO de Prointel e hijo de Narciso Ibáñez Serrador ha protagonizado un encuentro en el que ha reflexionado sobre la memoria televisiva, su evolución como creador y los proyectos que prepara, incluido un documental sobre su padre y una nueva miniserie que rodará en Canarias.

Tras la inauguración del III Meetings FesTVal de Lanzarote, Alejandro Ibáñez Nauta ha mantenido un encuentro con los asistentes en el que ha reivindicado la figura de su padre, Narciso Ibáñez Serrador, y ha compartido detalles sobre su trayectoria y sus próximos trabajos. La charla ha estado marcada por un tono cercano, crítico y profundamente emocional.

Un legado inmenso y una televisión que “ha olvidado” a Chicho

Ibáñez Nauta ha expresado el orgullo que siente por la obra de su padre, aunque ha lamentado que la televisión española no haya sabido reconocer su aportación como merece. Ha contrapuesto esta falta de memoria con el cariño recibido desde el cine, especialmente tras el Goya de Honor, que considera una retribución justa para una figura clave de la cultura audiovisual.

En este contexto, ha anunciado que trabaja en un documental sobre Chicho Ibáñez Serrador que verá la luz en aproximadamente un año. El proyecto pretende recuperar su historia desde una perspectiva amplia, mostrando facetas menos conocidas como su relación con la literatura o su influencia en el cine de terror.

De la televisión al cine: una transición natural

El productor ha explicado su evolución desde el entretenimiento televisivo hacia la ficción cinematográfica y las miniseries, un movimiento favorecido por los incentivos fiscales y las ayudas a la producción. Ha subrayado la importancia de rodearse de buenos equipos y de optimizar recursos para que proyectos de bajo presupuesto alcancen una escala visual mayor.

Entre los trabajos en marcha, además del documental sobre su padre, ha adelantado que prepara una miniserie que se rodará en Canarias, territorio que considera idóneo para desarrollar nuevas historias.

Creatividad, terror y hallazgos inesperados

Ibáñez Nauta ha compartido aprendizajes de Urubú, su ópera prima, destacando la importancia del respeto al equipo, la creatividad y la complicidad en rodajes exigentes. También ha reconocido su atracción por el género de terror, un interés que conecta tanto con su propia sensibilidad como con la herencia narrativa de su padre.

Durante la preparación del documental, ha encontrado material inédito en los archivos familiares, como un sorprendente guion de un reality de boxeo escrito por Chicho en los años 70. Además, ha revelado que tiene listo un guion inspirado en su padre sobre mujeres encarceladas tras la Segunda Guerra Mundial, una historia de terror psicológico que podría convertirse en uno de sus próximos proyectos.

El encuentro ha dejado claro que Alejandro Ibáñez Nauta continúa expandiendo el legado de Chicho desde una mirada propia, combinando memoria, innovación y una profunda pasión por el audiovisual.

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