La Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual ha celebrado una jornada de reflexión sobre el impacto de la desinformación y los retos que afrontan los medios de comunicación en un ecosistema cada vez más condicionado por las redes sociales, los algoritmos y la inteligencia artificial. El encuentro reunió a profesionales del periodismo, expertos en verificación, responsables de medios y especialistas en comunicación digital.
Bajo el título “Periodismo contra el ruido: la televisión y el modelo europeo contra la desinformación”, la iniciativa, organizada junto a la Oficina del Parlamento Europeo en España, puso sobre la mesa algunas de las principales amenazas que plantea la difusión de contenidos manipulados y el papel que deben desempeñar los medios en la construcción de una información fiable.
El periodismo frente a un escenario cada vez más complejo
El encuentro estuvo moderado por Carlos Franganillo, director de Informativos Telecinco, y contó con la participación de Beatriz Marín, del Servicio Europeo de Acción Exterior; Mónica Prado, jefa de Redacción Digital de Antena 3 Noticias; Pilar Bernal, directora de Contenidos Digitales de Informativos RTVE; Jesús Espinosa, periodista de Newtral, e Ignacio Aguaded, presidente de Red Alfamed y catedrático de la Universidad de Huelva.
Los participantes coincidieron en señalar que la desinformación ya no consiste únicamente en la difusión de noticias falsas, sino que forma parte de estrategias más complejas que combinan redes de amplificación, cuentas automatizadas, manipulación de contenidos y herramientas de inteligencia artificial.
La confianza, principal activo de los medios
Uno de los ejes del debate fue la necesidad de reforzar la credibilidad de los medios de comunicación en un contexto donde la velocidad de propagación de los contenidos suele superar a la capacidad de contrastarlos.
Desde las redacciones de RTVE y Antena 3 se defendió el valor de las marcas periodísticas consolidadas, el trabajo de los profesionales sobre el terreno y la transparencia en los procesos informativos como elementos diferenciales frente al ruido generado en redes sociales y plataformas digitales.
Los participantes subrayaron además que la verificación de contenidos se ha convertido en una tarea transversal dentro de las redacciones y forma parte ya del trabajo cotidiano de los periodistas.
El papel de Europa frente a la manipulación informativa
La dimensión internacional de la desinformación también estuvo presente durante la jornada.
Desde Bruselas se expuso cómo las instituciones europeas han pasado de centrar parte de sus esfuerzos en la lucha contra la propaganda tradicional a enfrentarse a campañas de manipulación mucho más sofisticadas, capaces de intervenir en distintas fases del proceso comunicativo.
Ante esta realidad, los expertos señalaron la importancia de combinar regulación, cooperación internacional, intercambio de información y fortalecimiento de los medios para mejorar la resistencia de la sociedad frente a estos fenómenos.
La alfabetización mediática, una herramienta clave
Otro de los aspectos destacados fue la necesidad de impulsar la educación mediática y digital de la ciudadanía.
Los participantes defendieron que la capacidad para interpretar críticamente los mensajes, comprender el funcionamiento de los algoritmos y distinguir entre información contrastada y contenidos manipulados resulta cada vez más importante en el actual entorno informativo.
En este sentido, se apeló a la implicación conjunta de administraciones públicas, centros educativos, medios de comunicación, universidades y familias para desarrollar herramientas que ayuden a los ciudadanos a desenvolverse en un entorno mediático cada vez más complejo.
Un desafío que afecta a toda la sociedad
La jornada concluyó con una reflexión compartida sobre la necesidad de afrontar la desinformación desde múltiples frentes.
Más allá de la regulación o de las herramientas de verificación, los participantes reivindicaron el papel del periodismo profesional, la confianza en los medios y la formación crítica de la ciudadanía como elementos esenciales para hacer frente a uno de los grandes desafíos de la comunicación contemporánea.

