Las valientes mujeres del centro de manicura de Manatee County tienen nuevos jefes: los rusos. Claws retrata a un heterogéneo y turbio grupo de manicuristas, que trabajan en un salón en el que ocurren muchas más cosas que sesiones de manicura y pedicura. La dueña del centro es Desna (Niecy Nash), que trabaja con su equipo para blanquear dinero proveniente de la compañía Suncoast Rejuvenation, un clínica dudosamente legal operada por la mafia. A pesar de que Desna siempre ha intentado mantener su negocio de forma independiente, en la primera temporada los rusos terminaron por tomar las riendas del salón y de la clínica, lo que acarreará nuevos problemas a nuestras protagonistas.
La plantilla del salón está compuesta por la mejor amiga de Desna, Jennifer (Jenn Lyon), quien trata de cuidar a sus dos hijos y dejar atrás un pasado de alcohol y fiestas; Quiet Ann (Judy Reyes), la enigmática chófer de Desna que también hace de guardia de seguridad del salón; Polly (Carrie Preston), inocente y chapada a la antigua que sin embargo acaba de pasar por la cárcel por suplantación de identidad, y Virginia (Karrueche Tran), quien no hace ningún esfuerzo por ocultar lo aburrida y asqueada que está de su trabajo.
Para añadir caos a este mix de artesanas de las uñas, la serie cuenta con varios personajes: Roller (Jack Kesy), un ex gánster que dirige una sospechosa clínica; Bryce (Kevin Rankin), el ex marido de Jennifer, también un ex alcohólico tratando de rehacer su vida; el doctor Ken Brickman (Jason Antoon), un médico legal con una clínica ilegal; y Uncle Daddy (Dean Norris), un peligroso jefe de la mafia profundamente católico y activamente bisexual.
Desde lunes 11