La compañía culmina el proceso de integración iniciado tras la creación de MasOrange y adopta la denominación corporativa Orange España. El cambio busca reforzar la visibilidad de la compañía, simplificar su identidad y respaldar una nueva etapa centrada en la innovación, la digitalización y el crecimiento.

La nueva marca corporativa Orange España sustituye a MasOrange como denominación de la compañía, aunque no supone cambios para los clientes ni afecta a las marcas comerciales que actualmente operan en el mercado.

Según explica la empresa, esta evolución responde a la voluntad de unificar bajo una identidad más reconocible la actividad de la compañía y reforzar el peso de Orange, una de las marcas de telecomunicaciones más reconocidas a nivel internacional y con dos décadas de presencia en el mercado español.

Una nueva etapa tras la integración

Con esta decisión, Orange España pone el foco en una identidad corporativa más sencilla, visible y fácil de identificar para clientes, instituciones, inversores y medios de comunicación.

La compañía asegura que el cambio refleja la madurez del proyecto empresarial surgido tras la integración y refuerza su posición como uno de los principales operadores de telecomunicaciones del país.

La nueva etapa mantiene intactos los valores y objetivos definidos durante la etapa de MasOrange, entre ellos la orientación al cliente, la innovación tecnológica, la colaboración y el compromiso con la satisfacción de los usuarios.

Sin cambios para los clientes

La compañía subraya que la modificación afecta únicamente a la marca corporativa y que no implica cambios en las marcas comerciales, los productos, los servicios o la experiencia de cliente.

Orange España continuará operando con las distintas enseñas que forman parte de su ecosistema comercial, construido a lo largo de los años mediante la incorporación de operadores como Amena, Jazztel, Yoigo, MásMóvil, Pepephone, Simyo, Euskaltel, R, Telecable o Embou.

Impulso a la digitalización

Orange España vincula esta nueva identidad a su apuesta por acelerar la transformación digital del país mediante inversiones en infraestructuras y servicios tecnológicos avanzados.

La compañía destaca especialmente ámbitos como:

  • Inteligencia artificial.
  • Redes 5G.
  • Ciberseguridad.
  • Servicios cloud.
  • Soluciones digitales avanzadas.

Asimismo, la empresa señala que esta evolución refuerza su transformación desde un operador tradicional de telecomunicaciones hacia una compañía tecnológica con una oferta cada vez más amplia de servicios digitales.

Una marca global con identidad local

La nueva denominación incorpora por primera vez la referencia explícita a España, un elemento que la compañía considera clave para reforzar la cercanía con clientes, instituciones y sociedad.

Orange España destaca además su contribución económica e industrial al país a través de la inversión en redes de fibra y móvil, la generación de empleo y el desarrollo de infraestructuras digitales tanto en entornos urbanos como rurales.

Una marca de alcance internacional

La compañía recuerda que Orange está presente en 26 países y figura entre las principales marcas de telecomunicaciones del mundo.

Con la adopción de Orange España, la empresa busca aprovechar el reconocimiento internacional, la notoriedad y la reputación global de la marca para reforzar su posicionamiento en el mercado español y afrontar una nueva fase de crecimiento bajo una identidad única y más reconocible.

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