En el año 2010, Ridley Scott, con el apoyo del equipo de Youtube, se propuso crear la mayor producción cinematográfica jamás realizada.
El resultado fue ?Life in a day? (viernes 27, a las 22:00 en CTK), un documental compuesto por 80.000 clips subidos a Youtube por usuarios de todo el mundo. Los vídeos fueron editados por el oscarizado director Kevin MacDonald, y en ellos se ven reflejadas acciones de la vida cotidiana de personas de 192 países, todas realizadas el mismo día, el 24 de julio de 2010 (el primer sábado tras el Mundial de Fútbol).
El éxito de la propuesta llevó a Scott a producir otros dos proyectos, en los que se mantenían los mismos criterios del original: crear una nueva obra a partir del montaje de vídeos de usuarios. El primero se tituló ?Britain in a Day? (viernes 13, a las 22:00), y fue editado en Gran Bretaña con vídeos grabados el 12 de noviembre de 2011 en los que se refleja la vida cotidiana en distintas ciudades del Reino Unido. El segundo, ?Japan in a day? (viernes 20, a las 22:00), se realizó juntando vídeos grabados a lo largo del 11 de marzo de 2012, justo un año después del devastador terremoto y tsunami que afectó a la planta nuclear de Fukushima y a gran parte de Japón, destrozando la vida de muchos de sus habitantes. La cotidianidad se ve marcada por la desesperanza, el recuerdo y la supervivencia.
Según el director, Kevin MacDonald, la idea original surgió de la propuesta de celebrar el quinto aniversario de la plataforma de vídeos más visitada del planeta, elevando a la categoría de arte los miles de vídeos creados por la red internacional de usuarios. Pero con el proyecto no sólo rendían homenaje a la web (y a los usuarios), sino que dejaban para la posteridad un documento que reflejara la vida humana en la Tierra en la primera década del siglo XXI. Un documento que sin duda muchos desearían haber tenido sobre épocas pasadas, pero que las nuevas generaciones tendrán a su disposición para conocer y comprender la vida de sus antepasados, de todos nosotros. El documental sorprende por su capacidad para mostrar desde una nueva perspectiva actividades tan cotidianas como dormir, comer, soñar, nacer, crecer, trabajar, cantar, cocinar, reír o llorar, pero también por lanzar un mensaje de esperanza, fraternidad y amor, bajo la idea de que nadie, ninguno de nosotros, está solo en el mundo.
Ridley Scott produjo este megaproyecto a sus 75 años, en el crepúsculo de una carrera labrada a lo largo de décadas. En el siglo XXI ha dirigido una película prácticamente cada año, ha producido numerosos proyectos y ha desarrollado importantes series de televisión. Además se ha interesado en las nuevas formas de comunicación surgidas y ha intentado impulsar las carreras de jóvenes talentos.
Viernes 13, 20 y 27 a las 22.00h
