Si bien es cierto que estamos en una década en la que no han faltado nombres interesantes que se han puesto por primera vez detrás de una cámara con más talento que presupuesto (Isaki Lacuesta, Mar Coll, Roser Aguilar, Daniel Sánchez Arévalo, Santi Amodeo, Alberto Rodríguez…) el ejercicio de Vigalondo tiene un mérito añadido si tenemos en cuenta que el actor, guionista y director lo quiso hacer con una película cuya base es la ciencia ficción, género más que olvidado en nuestro cine.
Como ya hiciera décadas atrás el maestro Andrei Tarkovski y posteriormente los prometedores Vincenzo Natali y Shane Carruth, Vigalondo demuestra que en este género también son más importantes las ideas que los recursos y, con ecos de Philip K. Dick, el cineasta nos presenta una historia de paradojas temporales de la que es mejor no desvelar demasiado para que sea el propio espectador quien las descubra. Con una casa, un bosque, muy pocos actores y un sólido guión en el que es muy difícil encontrar fisuras, Nacho Vigalondo hace su brillante puesta de largo y nos augura un más que prometedor futuro.
Estreno: Miércoles 3 a las 22.15h
Nota de Prensa
